¿Qué es la vida de Héctor "Pipa" Rossi?

"Pipa" Rossi fue un delantero que marcó una época en el fútbol santiagueño en las décadas del 70 y 80. Hizo más de 100 goles, y es muy respetado por los hinchas.

Héctor “Pipa” Rossi fue un delantero que brilló en las décadas del 70 y 80 en el fútbol santiagueño, sobresaliendo en el Club Mitre, donde también marcó una época de esplendor.

 

Compartió grandes equipos en la entidad de Roca y 3 de Febrero, donde jugó ocho años (76 al 84), con varias vueltas olímpicas. Pero sus comienzos fueron en Boca de Tintina a los 16 años, y después cruzó la vereda para jugar en Sportivo Tintina hasta los 22 años. Llegó a Mitre por su tío: Juan Carlos “Cali” Rossi, y se quedó hasta el 84, para luego jugar un año en Central Argentino y desde el 86 al 90, recaló en Sportivo Fernández, donde ascendió a primera división. Hizo más de 100 goles en el fútbol doméstico, y dejó muchos recuerdos imborrables.

 

“Me puso Pipa, Alico Campos, ya que a mí me decían Pipo, pero en los entrenamientos siempre me gritaba Pipa, y quedó para siempre. El fútbol me dio todo, me enseñó a tener muchos amigos y me inculcó un respeto y una educación dentro y fuera de la cancha. Había códigos, esos que ya desaparecieron. Pero quede identificado en el fútbol por mi humildad. Un don que nadie me lo quita”, nos dice en primera persona.

 


Al comparar el fútbol de antes con el actual, Rossi nos esgrime: “Antes se jugaba a la pelota, ahora el no corre, no juega. Hoy muy pocos saben jugar al fútbol, pero son otras épocas, incomparable en todo sentido, con canchas llenas, clásicos todos los fines de semana, y se respiraba fútbol durante la semana. No había comparaciones, donde tuve la suerte de jugar con y contra grandes jugadores. En la Liga Santiagueña compartí planteles con Catania, Martín Cáceres, “Yina” Almaraz, Néstor Paz, Marcelo Ruiz, el “Turco” Sily, Santiago Figueroa, Carlos “Ruli” Salvatierra, Felipe Coronel y Miguel Rodríguez, siendo el entrenador Ambrosich. En la liga local, todos los clubes tenían seleccionados de muy buenos jugadores, como Central Córdoba, Mitre, Güemes, Sarmiento, Estudiantes. Había que jugar en esa época”, especifica “Pipa”.

 


Cuando le preguntamos por su mejor gol, nos refresca un hecho histórico al instante: “Muchos hablan del gol de chilena de Francescoli a Polonia en el 86, pero yo hice uno mejor, pero como esa época era otra la prensa, pocos lo recuerdan. Fue en el 81, en la cancha de Unión a “Lucho” Medina, donde ganamos 3 a 1 con Mitre. Vino un desborde por la derecha, centro pasado, y cuando la pelota me pasaba, metí una chilena que se clavó en el ángulo. Este fue mejor, porque Enzo la paró con el pecho, yo no, pero bueno, las comparaciones no sirven (se ríe)”.

 


Para Héctor Rossi hubo entrenadores que lo marcaron en su vida como futbolista: “Chocharo” Santillán fue el mejor. Un descubridor de talentos. También tengo que nombrar a “Pepe” Bellido, el “Loco” Gramajo, el “Cholo” Woitquivich y Ambrosich. Un adelantado en la materia. Más allá que los entrenamientos eran diferentes, ellos ya manejaban criterios diferentes. Trabajan mucho con el jugador, eran motivadores y uno, entregaba todo. Era lo menos que podíamos hacer. Aparte, jugar en esos equipos, todo se hacía más fácil”, recalca.

 


Agrega: “Hubo grandes dirigentes que nos hacían sentir muy bien. Tengo que nombrar a Don Juan Fortuna. Un señor dirigente en Sportivo Fernández. Él me llevó y en el 86, ascendimos a primera división al ganarle la final a Independiente de Fernández en cancha de Mitre. Fue inolvidable”, asegura.

 

Rossi habló del fútbol actual: “Uno se alegra enormemente por la realidad, con un equipo en primera y dos en el Nacional B. Pero no me cierra que no haya jugadores santiagueños en esos planteles. Creo que no se trabaja de la mejor manera en las inferiores. Observó que Mitre salió campeón del Sub-21, es incomprensible pensar que no salgan tres o cuatro jugadores al plantel profesional. O son los dirigentes o son los técnicos, que no les interesa el mercado local. No hay otra explicación. Es la dura realidad, que ojalá cambie”.

 


Por último, lo interrogamos por el mejor jugador que compartió una cancha: “No tengo dudas fue Roger “Titiriti” Ruiz. Un crack, metía un pase milimétrico, donde solamente había que empujarla. Nunca más salió un jugador de esas características”, afirma.

 

 

“Pipa” especifica que en Mitre tuvo muy buenos compañeros: “Un equipo de primer nivel. Estaban “Fito” Pons, Marcelo Ruiz, Darío Quiñones, Roger Ruiz, Miguel Rodríguez, Caballero, “Toca” y “Lucho” Luna, Ramón Gallo, Orlando Leiva y estaba saliendo Mario Beviclaqua. Son jugadores que marcaron la historia en el club. De eso, no tengo ninguna duda”.

 


Al final nos contó una linda anécdota de color: “En el 78 jugamos contra Clodomira de local, y no teníamos camisetas. Vino un hincha y trajo un juego de un club de barrio (Villa Gómez). Lo recuerdo perfectamente, pero el día jueves, cuando en el entrenamiento hacíamos fútbol, había una sola pelota. El DT arma el equipo y nos deja afuera a varios. Entones llevó la pelota y no había como jugar, entonces el entrenador para hacer fútbol me puso en el equipo porque pensaba que la pelota era mía. Así pude jugar el fin de semana”, nos cuenta con un bosquejo de complicidad.

 

 

Héctor Miguel Rossi (tiene 66 años), nació el 08-10-54, y es jubilado bancario (trabajó 40 años en el Banco Galicia). Es casado con Aida More y tiene cuatro hijos (Aída, Elías, Fernanda y Melisa) y dos nietos (Dan y Thiago). Para él, Lionel Messi fue el mejor jugador que vio, y cuando el tiempo lo permitía (antes de la pandemia) despuntaba el vicio en el fútbol amateur en Previsión y El Liberal: “Uno hace lo más lindo del mundo que es jugar. La vida me dio la hermosa oportunidad de jugar al fútbol y de tener amigos. Pero en la vida, hay un gran secreto, donde uno, nunca tiene que perder la humildad”.

 

 

 

 

POR RENÉ PAZ